lunes, 31 de mayo de 2010

ABURRIDOR INICIO DEL ANIVERSARIO EN LAS VENTAS NI SIQUIERA HUBO SALUDOS AL TERCIO


Miguel Tendero al natural en el sexto de la tarde/Foto: Cabrera
MARIO JUÁREZ | Las Ventas (Madrid)

Los de los puestos de pipas tuvieron hoy la oportunidad para hacer su agosto. Si a la entrada los casi cuarenta grados hacían pagar medio sueldo por una botella de agua, a la salida podrían haberse hinchado a vender cúter o cualquier objeto cortante. La tarde para abrirse las venas, sin paños calientes. Sofocante la temperatura, soporífero un encierro sin casta ni motor aunque muy noble y desesperante la actitud de los toreros que se empeñaron en pegarle pases y más pases a toros que no embestían. El toreo moderno, vamos.

La corrida de Valdefresno tuvo fachada, lustre y porte. Sólo eso. También nobleza, excesivamente dulce en los toros que mejor se desplazaron -el lote de Tendero- pero sin llegar nunca arriba, sin la emoción o el fondo de raza que los toros charros lucieron, por ejemplo, en Valencia. Y en Madrid, veintisiete días después de comenzar una feria de pesadilla, eso no vale para nada. Más que para tirarse por el puente de la M-30, si acaso.

Los de Valdefresno acudieron con fijeza al caballo, alguno empujó con buen son pero llegaron a la muleta, casi todos, afligidos y muy a menos. El lote de Pinar, por ejemplo, fueron dos borricos sin emoción alguna. Por aquí y por allí pasaban cuando pasaban, sin maldad, es cierto, pero sin decir nada tampoco.

Con los dos planteó el albaceteño faenas muy largas. Desde el minuto uno se metieron con él y no lo dejaron hacer. Tampoco es que hubiera mucho material para ello, pero la colocación al hilo la censuraron desde el primer muletazo. Y mucho más cuandoRubén, que había toreado con temple y buen aire a la verónica a su primero, se puso pesado con el quinto, un toro que se distrajo siempre, que se puso a pajarear y que no quería tomarla. Y aun así pasaron diez minutos.

Otros tantos se lío pegando pases Diego Urdiales con el cuarto. Otro toro sin alma con el que la faena se hizo eterna. Cambió terrenos tratando de buscar la querencia del animal, pero ni por esas. Hubo además demasiados enganchones en el primer tramo, porque el toro se defendía y salía siempre con la cara por las nubes. Y aun así duró tela la cosa.

El primero se dejó algunas series y transmitió un poquito más, sobre todo por el derecho. Urdiales tiró de técnica pero sin pasar la línea, sin arrear él bien de verdad. Y todo quedó en tablas, como si nada. Hubo dos series buenas por la diestra, pero no fue cosa de tirar cohetes. Al menos sí de dar sensación de que aquello no trataba de amontonar pases. Como fue.

El lote de Tendero fue el más agradecido. El tercero tomó la muleta con buen aire pero sin raza. Tampoco la puso el manchego, que pegó muchos pases sin enfibrarse de verdad, sin poner la salsa que necesitaba el guiso. Hubo muletazos buenos y largos, muchos en la pala, pero aquello no transmitió arriba.

De los seis toros, el más claro fue el sexto. El toro, al que simularon la suerte de varas como a toda la corrida, llegó a la muleta con treinta embestidas buenas, templadas y por abajo. Por ahí trató de llevarlo Tendero que, como en su primer turno, se amontonó demasiado y no puso la chispa que no tenía el toro y que tanto y tan bien le valió el año pasado. Para colmo, la gente no estaba como para apoyar la cosa, sino para salir huyendo despavorida.

LAS VENTAS, 31 DE MAYO

1ª Feria Aniversario. Tres cuartos de plaza.

Toros de
Valdefresno, desiguales aunque correctos de presentación, bajos de raza. 1º, 3º y 6º, nobles aunque sin fuelle.

Diego Urdiales, silencio y silencio tras aviso.
Rubén Pinar, silencio y silencio.
Miguel Tendero, pitos tras aviso y silencio.

sábado, 29 de mayo de 2010

NO HAY NOVILLEROS QUE INTERESEN A LOS PUBLICOS Y ESO DA QUE SE DEN MAS CORRIDAS DE TOROS QUE NOVILLADAS



Novilladas bajo amenazaConviene, que fijemos la atención en un fenómeno: La diferencia excesiva que hay entre el número de corridas de toros y el de novilladas.
Un hecho, que se repite en casi todas las capitales taurinas. Esta diferencia que margina, al escalafón novilleril, no beneficia para nada a la Fiesta, con el agravante de no encontrar nuevos toreros, que pudieran con fuerza instalarse en el siguiente paso de matadores, y así ir descubriendo por parte de la afición los resortes importantes unido a competencias que siempre fueron en ellas de donde salieron las mejores, y más brillantes tardes de toros, que hacían eco y ponían de relieve, el nombre de aquel que, en otro tiempo se decía “venia arreando”.

Uno de los problemas de todas las profesiones - y la taurina lo es - consiste en la preparación de nuevas personalidades que ocupen puestos vacantes; por retiro, fracaso o enriquecimiento en el lapso breve de un puñado de años. Este hecho, es más acuciante en la vida taurina, que imprime una dinámica más profunda a su escalafón, que profesionalidad otra alguna. Ahora bien; cada vez se pone más difícil el pasar con dignidad y experiencia a la alternativa. Por un lado, el paso de (digamos escuela) a novillero con caballos se encuentra obstruido. No son en muchas ocasiones los méritos lo que cuentan, sino la presencia de un "Ángel" en forma de apoderado, que lleve a sus expensas al novillero. Claro, que una vez dentro del presupuesto, tendrá un déficit tan grande, que ya le será difícil salir de las "garras" de su mentor salvo que el bisoño, se proclame en figura y sean aquellos que dominan el conglomerado taurino quienes te saquen del atolladero con el fin de ponerte en plazas de relevancia para defender también los intereses del joven torero y los suyos claro…

De otro lado, hay que salir pronto de las filas novilleriles, aunque sea sin curtir y a medio hacer. No solo hay menos festejos en esa categoría, sino que paradójicamente, se tiene que enfrentar a toros de más peso y edad (sin escoger) que las figuras. Es muy frecuente, oír a los novilleros que van a tomar la alternativa la frase de “ahora toreare más cómodo”.

Cada vez es más difícil, está más obstaculizado que un nuevo nombre se asome a los ruedos si la ayuda de un "padrino" que lo ponga en órbita y, a la vez caiga en sus manos. El tema es doloroso, cuando se trata de una profesión, que exige para su despliegue, una base de esperanza y de juventud, un riesgo constante de las nuevas sabias que tropiezan con las trabas económicas, impidiendo la entrada a la arena caliente de los ruedos, de esas promesas de continuidad, que son los novilleros.

miércoles, 26 de mayo de 2010

FABIO CASTAÑEDA TRIUNFADOR EN NIMES FRANCIA Y GANA TRAJE DE LUCES EN LA FINAL DEL LAS ESCUELAS TAURINAS

el 25/05/2010 9:30:00 (107 lecturas)

FAbio Castañeda farol

INFORMA CÍRCULO TAURINO AMIGOS DE LA DINASTÍA BIENVENIDA



Con gran satisfacción informamos que el novillero venezolano, Fabio Castañeda, alumno de la Escuela de Tauromaquia "Marcial Lalanda" de Madrid, ha obtenido un gran éxito al erigirse como ganador del

I MÁSTER INTERNACIONAL DE ESCUELAS TAURINAS DE NIMES

EL VENEZOLANO FABIO CASTAÑEDA GANA EL I MASTER INTERNACIONAL DE NIMES

Castañeda gana el Máster de Nîmes

Con gran satisfacción informamos que el novillero venezolano, Fabio Castañeda, alumno de la Escuela de Tauromaquia "Marcial Lalanda" de Madrid, ha obtenido un gran éxito al erigirse como ganador del I Master Internacional de Escuelas Taurinas en el el Coliseo de Nimes -Francia.

El joven tachirense, iniciado en la Escuela Taurina "César Faraco" de San Cristóbal, está cumpliendo el segundo curso en la escuela madrileña, donde logró matricularse en virtud de un acuerdo de colaboración entre nuestro Círculo Bienvenida, las citadas escuelas, y la Cátedra de Tauromaquia "G. Briceño Ferrigni" de la Universidad d elos Andes, de Mérida.

Nimes 24/05/2010.- 00:51
El novillero Fabio Castañeda ha ganado el Máster de Escuelas Taurinas, cuya final se ha celebrado esta noche en Nïmes. El joven aspirante ha paseado una oreja del quinto, al igual que Jesús Chover y Luis Gerpes.

--Erales de El Freixo. El 4º premiado con la vuelta al ruedo.

Jesús Chover, saludos tras aviso y oreja.

Fabio Castañeda, saludos tras dos avisos y oreja.

Luis Gerpes, vuelta tras dos avisos y oreja tras aviso.

El novillero Fabio Castañeda, como Triunfador del Master, he recibido como premio en un traje de luces, otorgado por la Fundación Internacional “El Juli”, además de un Premio a la Mejor Proyección que consistirá en su debut con picadores y apoyo a su carrera profesiona

PADILLA PUDO CORTAR OREJA LE CAYO BAJA LA ESPADA Y MADRID LO OVACIONO


Juan José Padilla toreando al natural hoy en Madrid/Foto: Cabrera
MARIO JUÁREZ | Las Ventas (Madrid)

A la corrida de Samuel le costó romper. Tanto, como tres toros. Los tres primeros, cada uno en su aire, mansearon demasiado, asomaron con el depósito de casta bajo mínimos y convirtieron la primera parte de la corrida en un espectáculo pesado y mecánico.

El toro que abrió plaza, estrechísimo y chico, se tapaba sólo por la cara. El toro apoyaba mal, blandeó en exceso y le recriminaron no pocas veces. Padilla se lo sacó en un largo inicio de faena y se puso por las dos manos, pero el animal no quería y no podía.

El segundo, para Encabo, huyó lo que no está en los escritos. Doscientos capotazos le dieron al toro y no consiguieron fijarlo. Tampoco Encabo, que dejó que se fuera a toriles y allí trató de pegarle un par de series sobre la diestra, aprovechando el viaje y la inercia. Antes había sufrido un desarme con la zurda. Y mató horrorosamente mal, como haría después a su segundo.

De los tres primeros, el de Iván García fue el que más se dejó, o el que al menos aguantó un poco. El toro era noblón, aunque se defendía y tomaba los engaños por arriba. Tras un buen inicio por bajo, el madrileño se puso por la diestra, donde llegó una serie buena. Al hilo, tratando de ganarle la acción en el segundo muletazo. Pero ahí terminó todo. El de Samuel se fue aplomando y el ánimo del de Móstoles también, que no terminó de confiarse ni de ponerse de verdad. Y también dejó una estocada en los blandos.

La tarde cambió de signo con el cuarto, un toro muy largo y ofensivo por delante, muy en Gamero. El de Samuel se dejó pegar con fijeza y Padilla, que salió a recibirlo con largas de rodillas, dio orden de que no lo pegasen. Había visto al toro.

El de Samuel se desplazó bien por el pitón izquierdo. Se movió más que los tres primeros y tomó los engaños por abajo. Tenía tendencia a salir suelto, pero Padillaestuvo muy habilidoso para ganarle la acción, buscarle para el siguiente muletazo y echársela al hocico.

Juan José sorprendió en Madrid. Un toro le permitió torear y el jerezano se templó. A gusto, toreando con poso, le cuajó tres series buenas de verdad con la zurda. En el terreno y la distancia que marcaban el de Samuel, que era la segunda raya. Provocándolo, trayéndoselo y soltándolo largo y atrás. Con limpieza y temple.

La gente entró con él en la faena y llegaron a pedirle la oreja. Pero la estocada, mortal de necesidad, viajó abajo. Quizá sea el argumento para denegarle el trofeo. Padilla,muy consciente del reto que suponía tornar las lanzas en cañas, cumplió con una calurosísima ovación y decidió no dar la vuelta al ruedo. Cosas de la madurez, que también enseña.
El quinto fue el más hondo y cuajado de la tarde.

El toro, que manseó lo suyo, tuvo guasa y salió siempre desentendido y frenándose, sin terminar de pasar. No ayudó a ello que Encabo no lo viese y no se pusiese en una faena en la que le enganchó mucho la tela y en la que no supo cómo meterle mano al toro. Se dobló y volvió a dejar un rosario de pinchazos bajos. Mal.

El sexto fue otro toro bueno, también por el pitón izquierdo. Iván García inició de nuevo doblándose la faena y se lo sacó afuera, donde el de Samuel embistió. Pedía sitio y se lo dio el madrileño, que sin embargo no se convenció de la cosa hasta el final de su faena. Empezó a tomarle el pulso cuando el de Samuel había regalado ya un puñado de embestidas por la zurda, sin que aquello explotase, que fue a mitad del lío.

Cuando la plaza ya estaba metida en la faena, Iván cambió de mano y volvió a la diestra, donde el toro no iba ni quería tanto. Se cayó a plomo la cosa. Y no fue hasta después de coger la espada cuando volvió a ponerla por la zocata... y el toro embistió por abajo y bien. Esa serie fue la mejor, y fue buena de verdad, pero llegó cuando el tren sólo dejaba ver el vagón de cola.

MADRID, 26 DE MAYO

20ª de San Isidro. Lleno.

Un toro de
Manuel Agustina López Flores (1º), terciado, flojo y manejable. Y tres deSamuel Flores (2º, 3º y 4º). Manso el 2º. 3º manso pero manejable. 4º de buen juego. 5º complicado. 6º noble y de buen juego.

Juan José Padilla, silencio y saludos tras petición.
Luis Miguel Encabo, silencio y silencio.
Iván García, silencio y palmas tras aviso.

TARDE DE ESPECTACION TARDE DE DESECCION AYER EN MADRID

El Juli salva los muebles y Perera se hace pesado
El Juli realizó con el de La Quinta lo más destacable de la tarde/Foto:Iván de Andrés
MARIO JUÁREZ

La corrida de la Prensa, incrustada en el abono, fue la de más glamour de la feria. O eso pensarían aquellos que se dejan ver y a los que les va la vida en una foto. Mucho vip, o gorrón, que en el toreo es lo mismo, por metro cuadrado. A rebufo de Cayetanoy su nombre acudieron muchos "guapos y guapas" que no se dejan ver más que el día D y la hora H.

Supone uno que los del clavel, que vinieron con la intención de disfrutar del arte torero del de dinastía, se estarán abriendo en canal las venas. Seguir y defender a este torero va a ser misión más imposible que las de Tom Cruise. Porque no está, y cuesta pensar en esperarle. Después de unos años de vueltas por España, tocaba dar la cara. Ya no hay excusas.

A Cayetano le embistieron los dos toros. El de Domingo Hernández, muy suelto de carnes y con kilos pero muy agradable, y el de Toros de Cortés, un toro cornipaso pero sin cara, que no asustaba porque daba las palas que no las puntas, y que protestaron con razón. ¿A quién querían tomar el pelo embarcando eso?

Cayetano naufragó desde el minuto 1. Con el de Domingo Hernández, que embistió bien y por abajo, no fue capaz de plantear una faena. Cambiando terrenos, por aquí y por allá, citando en Cuenca, perdiendo pasos y con torpeza, con tirones, enganchones y sin recursos. El toro, si le quieren poner defectos, sería un punto informal. No de malo, sino de ir enganchado. El toro pedía toque, mando y que lo llevasen con firmeza. Nada de eso hubo en el naufragio cayetanista.

Para colmo, también embistió el sexto. El de Toros de Cortés estaba muy justo de fuerzas pero fue el de mejor son y condición de la tarde. De dulce. Ideal para un torero de arte y con temple en las manos. Lo vio muy claro El Juli, que quitó por chicuelinas y se lo enseñó al torero. Cayetano pasó otro rato sin ideas. A tirones unas pocas veces, con dudas otras, fuera de cacho por sistema. Imagen de novillero sin recursos.

Tampoco salvó la papeleta Perera. El extremeño se puso pesado con un inválido deCuvillo, que no podía con los cuartos traseros y con el que pasó un rato en la cara ante la desesperación general. La imagen que dio en el quinto fue, todavía, de mayor empecinamiento y tozudez.

El toro de El Ventorrillo, serio y bien hecho, quiso embestir. Tuvo treinta arrancadas buenas, de las de llevarlo y ayudarle, pero Perera se puso machachón desde el minuto uno, comenzó con banderazos por arriba y después lo quiso amarrar en corto y siempre por abajo, exigiendo al toro, que no estaba sobrado de fuerzas aunque quería embestir. Falto de temple, Miguel Ángel no le cogió el punto, dejó tropezar las telas varias veces -cierto es que el animal a veces pegó un disparo en la embestida-, tuvo que perder pasos y después de dos series de buen inicio, la cosa cayó en picado y sin freno. Necesita recuperar la frescura a la de ya.

Así las cosas, el único que superó la papeleta fue El Juli. Con dos toros de irreprochable trapío y cuajando a uno de La Quinta con nobleza y celo pero al que le faltó más raza. Julián, que tuvo que aguantar los insultos de siempre desde el minuto uno, se puso a torear a gusto, lo entendió y midió a la perfección, lo ayudó en línea de inicio para cuajarlo después en series muy importantes en redondo.

Se gustó y se le vio a gusto a El Juli, que dejó remates de repertorio: uno de las flores, algunas trincherillas, un cambio de mano, de pecho templadísimos... No remató, sin embargo, con la espada, que se le atascó en los dos toros. El de Victoriano del Río,bajo pero muy hondo, no quiso embestir. Venido a menos el animal, intentó pegarle pases al borrico, al que el ínclito Martínez que hace años le birló la segunda oreja hoy le obligó a entrar por tercera vez al caballo. No había donde rascar.

LAS VENTAS, 25 DE MAYO

Corrida de la Prensa. Lleno de 'No hay billetes'.

Toros de
La Quinta, noble pero a menos, Núñez del Cuvillo, inválido, Domingo Hernández, manejable, Victoriano del Río, descastado, El Ventorrillo, con movilidad pero sin clase, Toros de Cortés, inválido.

El Juli, silencio tras aviso y silencio.
Miguel Ángel Perera, silencio y silencio.
Cayetano, silencio en ambo

sábado, 22 de mayo de 2010

RESURRECCION DEL CID Y DRAMATICA CORNADA DE JULIO APARICIO EN LA VENTAS


Del drama a la resurrección, de cero a cien

Espectacular momento de la cogida de Julio Aparicio en Madrid/Foto:Cabrera
MARIO JUÁREZ | Las Ventas (Madrid)

La tarde se congeló desde el principio. El ambiente era de gala pero la cornada deAparicio en los primeros compases de su faena heló la sangre, el corazón y las retinas. En la plaza se encogió el alma. El toro de Juan Pedro, noble y con celo, le puso la zancadilla, Julio perdió pie en la cara y fue gateando hacia atrás para zafarse de la cornada. La angustia de ese hombre, en esas décimas de segundo, fue angustia de la plaza. Y la imagen de la cornada, con el pitón atravesando el cuello y asomando por la boca, dantesca. Parecía colgado de un gancho Aparicio, que ha salvado la vida de milagro.

Los doctores en estas cosas suelen ser cautos. Máxime cuando, las noticias, acaban siendo todo lo buenas que pueden ser. Y Aparicio debe dar gracias por haber nacido de nuevo. Ni una vena afectada, ni un órgano vital... por la mente de la plaza en esos momentos sólo corría el pensamiento de qué habría ocurrido si el pitón...

Conmocionada como estaba la plaza con la imagen de la cruda realidad de la fiesta, tardó en reaccionar la cosa cuando El Cid lanceó al segundo. Más todavía cuando el toro, terciado y chico, vio al de Salteras muy abierto en un cite por el izquierdo y lo zarandeó violentamente. La tragedia volvía a estar presente. Afortunadamente, todo quedó en la taleguilla destrozada. Manuel Jesús aguantó al toro, que se fue quedando corto muy rápido y metiéndose por dentro. Un pinchazo.

Se esperaba a Morante, y el sevillano sólo pudo abrir el tarro de las esencias con cuentagotas. Después de matar al de Aparicio, le soltaron un caballón jabonero lavadito de cara. Sin humillar nunca, el de La Puebla lo lanceó con garbo tres o cuatro veces. La gente, muy con él, se quedó con la miel en los labios. A la muleta llegó sin fuerzas y muy parado, sin pasar. No se dio coba Morante.

Por si quedaba algo por torcerse, la tarde se desmoronó en el cuarto. Un choto muy abierto de palas e inválido desde el minuto uno. El sobrero de Gavira, terciado pero de afiladísimas puntas, no estaba mucho más allá, pero tuvo dentro el motor necesario para venirse arriba y dejar estar en la muleta. Fue un buen toro. Con ese pudo El Cidempezar a sentir el calor de Madrid, donde llegaba muy presionado por una sustitución demasiado injusta para algunos compañeros y tomada como salvavidas. El Cid lo intentó, le aguantó y se quedó bien en un par de series en redondo, templando mucho al buen toro, llevándolo largo y seguro. Pero sólo fueron esas dos. Con la izquierda se torció la cosa, volvieron a aparecer las dudas, el quedarse fuera y sólo algunos muletazos buenos, muy salpicados. Puso actitud El Cid, al que le tocaron las palmas.

Morante paró tres toros en quinto turno. El terciado quinto no podía con su alma yMuñoz Infante lo aguantó hasta banderillas. El sobrero de Gavira andaba todavía peor, así que también al corral. El sobrero tris de Mari Carmen Camacho, con cara lavada pero aspecto viejuno, se dejó torear de capote. Y fue cuando Morante destapó el tarro en un gran saludo de capa a la verónica y, todavía, en un quite después del primer puyazo. Fue lo que le dejó el toro, que llegó a la muleta aplomado y sin pasar casi nunca, pese a los intentos tesoneros de Morante. Pero ese saludo, esos lances, habían cambiado el signo de una tarde que viajaba en carrusel de emociones.

Para cerrar, El Cid sorteó el segundo que estaba reseñado para Aparicio. Y fue el toro de la tarde. Justo de fuerzas al principio, Manuel ordenó que lo cuidasen. Había visto su son en el capote y quiso aprovecharlo. Era el último cartucho. Y lo aprovechó.

Se fue a los medios, le dio sitio y allí que le puso la tela. Por delante y templado, ligando por abajo, corriendo la mano y bien de verdad. Asentadas las zapatillas en el toreo diestro, que llega arriba y que arriba pone al torero, que se lo cree y se confía. Es la mejor inyección de moral para El Cid.

El toro se fue poniendo algo revoltoso. Cada vez con la cara más suelta y alguna que otra ocasión metiéndose por dentro. La vez que no iba mandado o tocado con fuerza. Por el izquierdo la cosa no surge igual, no hay la misma limpieza y baja de tono, peroManuel aguanta. La actitud de hoy es un abismo comparada con días atrás. Un espadazo sin puntilla y una oreja. Para él son dos y mucho más. Lo necesitaba. Las tenía el toro.

LAS VENTAS, 21 DE MAYO

Las Ventas. 16ª de la Feria de San Isidro. Lleno.

Cuatro toros de Juan Pedro Domecq, desiguales de presentación, alguno excesivamente terciado. Destacó el 6º, noble y con transmisión, ovacionado. Noble el jabonero primero. Descastados y flojos 2º y 3º. Un sobrero (4º bis) de Gavira, manejable. Un sobrero (5º tris) de Mari Carmen Camacho, manejable aunque muy a menos.

Julio Aparicio, herido muy grave en su primero.
Morante de la Puebla, silencio, silencio y silencio.
El Cid, ovación, ovación y oreja.

Se desmonteró Ángel Otero en su primero.

jueves, 20 de mayo de 2010

SERAFIN MARIN MUY TORERO LO BORDA CON LA MANO IZQUIERDA EN MADRID


Serafín se hace de izquierdas en Madrid

Serafín Marín al natural esta tarde en Las Ventas/Foto: Cabrera
MARIO JUÁREZ | Las Ventas (Madrid)

El catalán, que reivindicó su defensa de la Fiesta, dejó los únicos momentos de la tarde en dos series al natural al único toro potable de Ibán, que lidió un encierro de pobre nota

La foto de la tarde estuvo en el inicio. En el mismo paseíllo, cuando Serafín irrumpió en el ruedo calado con la barretina y envuelto en la bandera catalana, en lugar del tradicional capote. Serafín quiso reivindicar también en Madrid lo que había hecho días antes de Barcelona. Sacar del gueto la cosa, que se encona en un Cataluña-España. Pero la gente no lo entendió de primeras y le pitaron. Después reaccionaron tocando las palmas en el paseíllo. Bien hecho. Buen escenario para reivindicaciones. El mejor posible.

Barretinas aparte, Serafín también fue el único protagonista de los de luces. En su faena al primero, un notable toro de Baltasar Ibán que manseó en el caballo pero que tuvo un gran pitón izquierdo, de los de echársela, llevarlo muy enganchado y siempre puesta la muleta para el siguiente. Tenía fondo y clase. Marín le tomó el pulso en una serie a izquierdas, pero la faena fue de dientes de sierra. O sea, de sí pero no. No tuvo continuidad esa serie en una faena que fue cayendo por sí sola.

A la tercera fue la vencida y entonces sí, Serafín se estiró, le dio aire al toro y lo enganchó más a la cadera en tres o cuatro naturales muy de verdad. Lo mejor y lo único de la tarde. A la faena le faltó pulso por el pitón derecho y otra serie como esa al natural para romper de verdad. Y matar más decorosamente al toro, el único salvable de la tarde.

Del resto apenas quedan cosas que contar. Lo mejor fue la brevedad. Dos horas justas de espectáculo con una corrida de Ibán que no tuvo fondo, ni raza, ni nada. Sin querer comerse a nadie, el desfile de animales al límite fue como haberse cabreado más. Si la corrida lleva hierros de Parladé, Martelilla, Garcigrande o Bañuelos, las protestas habrían sido de calibre máximo. Pero ni siquiera cuando algunos se derrumbaron pidió nadie su devolución. Cosas veredes.

Dos toros manejables cayeron en el lote de Eugenio de Mora. Un primero que embistió rebrincado y tardeó, pero que cuando arrancó tuvo cuatro o cinco embestidas emocionantes. Eugenio de Mora se empeñó en torear por fuera y encima, sin perder un paso ni dejarlo respirar y claro, la cosa no salió, y cuando lo hizo, fue enganchada.

El cuarto salió suelto de los caballos y aunque mansito y defendiéndose con la cara arriba, se tragó los muletazos, sobre todo por el pitón derecho. Eugenio comenzó de rodillas y después se perdió en una faena de muchos pases sin demasiada limpieza y ninguna gracia. Todo demasiado mecánico. Lo mejor de su actuación fueron dos buenas estocadas. La del cuarto, arriba y sin puntilla, candidata a premio.

Bolívar sorteó un choto tercero -al que nadie protestó- muy flojo y que, para más historias, se pegó una voltereta. Sin apenas picar, llegó a la muleta metiéndose por dentro y quedándose corto. Bolívar tiró de técnica y le perdió pasos en una faena que nunca llegó arriba. Sorprendentemente, para bien, decidió abreviar. Y mató mal.

Peor mató al sexto, manso en los caballos y que llegó a la muleta sin nada. Se tragó dos muletazos y al tercero ya estaba frenándose, metiéndose y defendiéndose con la cara alta. Bolívar inició con un cambiado y después la faena se diluyó desde el momento uno.

El quinto de Serafín, muy abierto de palas, también manseó en varas. Llegó a la muleta flojo y perdiendo las manos, y no había historia. Serafín se empeñó en pasarlo una y otra vez en una faena larga y sin argumento. Como la tarde.

MADRID, 20 DE MAYO

15ª de San Isidro. Casi lleno.

Seis toros de
Baltasar Ibán, muy desiguales de presentación, incluido el terciado y chico 3º. Destacó el 2º, un toro importante por el pitón izquierdo. Se dejaron 1º y 4º, sin fondo ni raza. Mansos, deslucidos y muy descastados 3º, 5º y 6º.

Eugenio de Mora, saludos tras aviso y saludos.
Serafín Marín, saludos y silencio.
Luis Bolívar, silencio y silencio tras aviso